La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en los Estados Unidos, y las comunidades Negras y Afro‑Latinx/e continúan enfrentando mayores riesgos debido a desigualdades históricas en acceso, diagnóstico y tratamiento. Por eso conocer las señales tempranas de un ataque cardíaco o un derrame cerebral es más que conocimiento médico: es protección comunitaria. Es protección familiar. Es protección de nuestro legado.