Cada enero, millones de personas hacen resoluciones con las mejores intenciones.“Este año será diferente.”“Esta vez sí lo voy a lograr.”
Pero aquí está la verdad de la que casi no hablamos: la mayoría de las resoluciones desaparecen en febrero. No porque a las personas les falte fuerza de voluntad, sino porque las resoluciones suelen comportarse como modas pasajeras: intensas, emocionantes… y de corta duración.
El cambio real no nace de un impulso de motivación. Nace de peq